PIEDRA SIN ROSTRO
"Aquí tenéis, en canto y alma, al hombre
aquel que amó, vivió, murió por dentro
y un buen día bajó a la calle: entonces
comprendió y rompió todos sus versos".
(A Blas de Otero 1916-1979)
Si las rosas se desangran (entre espinas) de dolor,
¿para qué penar?
Si el corazón del mundo marca (sólo) odio y rencor,
¿para qué amar?
Si los labios de la tierra se agrietan de calor,
¿para qué llorar?
Si los ciegos ensayan sinfonías al ritmo de un bastón,
¿para qué mirar?
Si las campanas de la iglesia se arrodillan en oración,
¿para qué rezar?
Si los niños aprenden que no es pecado matar a un ruiseñor,
¿para qué estudiar?
Si la fuente resucita en un río-torrente de canción,
¿para qué cantar?
Si la minoría en el aborto no pesa su opinión,
¿para qué votar?
Si en los parques se violan azucenas en plena flor-estación,
¿para qué soñar?
Si las huelgas solucionan el ritmo de una Nación,
¿para qué dialogar?
Si el arco iris ya no brilla por la contaminación,
¿para qué pintar?
Si el pecado no es pecado y el amor ya no es amor,
¿para qué confesar?
Si los perros tienen alma, cementerio y escalafón,
¿para qué ladrar?
Si el odio se mata con sangre y el amor con un adiós,
¿para qué amar?
Si los gorriones (de frío) no piensan en calefacción,
¿para qué nevar?
Si la muerte come en nuestra mesa el pan de bendición,
¿para qué perdonar?
Si la nieve ya no es blanca y no es negro el carbón,
¿para qué comulgar?
Si la moda no es mentira y la estafa es comprensión,
¿para qué hablar?
Si los almendros se visten en primavera de nieve,
¿para qué lavar?
Si el infierno no existe y en el cielo no cabe un alma más,
¿para qué callar?
Prefiero morir.
angarmar
(Poema sacado de la obra "HOGUERAS ETERNAS IV")
domingo, 28 de febrero de 2010
sábado, 27 de febrero de 2010
LÍNEAS PARALELAS
L Í N E A S P A R A L E L A S
"No hay más que niebla, sólo niebla.
... ¡Salir!
Yo no digo mi canción sino a quien va conmigo.
Yo sólo digo niebla. Sólo digo
que veo y toco y oigo y gusto y huelo el frío
de la niebla.
No canto. Sólo digo: lo primero es salir
de la niebla..."
(A Vicente Gaos 1919-1980)
Para ser hoy lo que fui ayer
no tenía que haber dejado hoy
de ser ayer
lo que soy hoy.
El querer ser hoy
lo que no quise ser ayer
soy hoy
lo que fui ayer.
Lo que fui ayer
pasado
al compararlo
con lo que soy hoy
presente
hago presente lo pasado
y pasado lo presente
porque hubiera querido ser hoy
lo que no quise ser ayer.
Luego
hoy y ayer
ayer y hoy
están siempre presentes
y son dos líneas paralelas.
(Pongan los puntos y las comas
donde quieran para crear
un nuevo laberinto. Yo
lo veo clarísimo.)
angarmar
"No hay más que niebla, sólo niebla.
... ¡Salir!
Yo no digo mi canción sino a quien va conmigo.
Yo sólo digo niebla. Sólo digo
que veo y toco y oigo y gusto y huelo el frío
de la niebla.
No canto. Sólo digo: lo primero es salir
de la niebla..."
(A Vicente Gaos 1919-1980)
Para ser hoy lo que fui ayer
no tenía que haber dejado hoy
de ser ayer
lo que soy hoy.
El querer ser hoy
lo que no quise ser ayer
soy hoy
lo que fui ayer.
Lo que fui ayer
pasado
al compararlo
con lo que soy hoy
presente
hago presente lo pasado
y pasado lo presente
porque hubiera querido ser hoy
lo que no quise ser ayer.
Luego
hoy y ayer
ayer y hoy
están siempre presentes
y son dos líneas paralelas.
(Pongan los puntos y las comas
donde quieran para crear
un nuevo laberinto. Yo
lo veo clarísimo.)
angarmar
viernes, 26 de febrero de 2010
YO CREO EN DIOS
YO CREO EN DIOS
"Creo en el hombre"
(A Ángela Figuera 1902-1983)
Yo creo en Dios
porque broté de tus manos
con el sello indeleble de la libertad,
libertad, que no necesita de seguros
(como el canario que sí necesita de jaula).
Yo creo en Dios
porque me podías haber creado abeja
predestinada a fabricar
prismáticas celdillas hexagonales
o golondrina emigrante,
eterna diseñadora de caseros hornos invertidos.
Yo creo en Dios
porque guardaste en mi santuario
(sellado con sangre),
las tablas de la ley.
Yo creo en Dios
porque me engalanaste
con dos surtidores antónimos:
amor - odio,
amistad - enemistad,
beso - puñal,
humano - bestia.
Yo creo en Dios porque me creaste con esencia de crecimiento
en quilates (con tu ayuda), de santidad
o quedarme (libre de aceptar tu ayuda),
cero,
neutro,
borroso,
congelado.
Yo creo en Dios
porque me donaste el llanto y la risa
y unos resortes para discernir:
lo luminoso de lo oscuro,
lo sonoro de lo silencioso,
lo aromático de lo pestilente,
lo dulce de lo amargo,
lo suave de lo áspero.
Yo creo en Dios
porque "a imagen y semejanza tuya"
me creaste:
pequeño dios de arcilla.
Yo creo en Dios,
Eterno Relojero.
¿Para cuántas horas diste cuerda
a este loco reloj enamorado?
Hasta que se pare este reloj,
CREO EN TI, MI DIOS.
(de la obra "hogueras eternas IV" angarmar)
"Creo en el hombre"
(A Ángela Figuera 1902-1983)
Yo creo en Dios
porque broté de tus manos
con el sello indeleble de la libertad,
libertad, que no necesita de seguros
(como el canario que sí necesita de jaula).
Yo creo en Dios
porque me podías haber creado abeja
predestinada a fabricar
prismáticas celdillas hexagonales
o golondrina emigrante,
eterna diseñadora de caseros hornos invertidos.
Yo creo en Dios
porque guardaste en mi santuario
(sellado con sangre),
las tablas de la ley.
Yo creo en Dios
porque me engalanaste
con dos surtidores antónimos:
amor - odio,
amistad - enemistad,
beso - puñal,
humano - bestia.
Yo creo en Dios porque me creaste con esencia de crecimiento
en quilates (con tu ayuda), de santidad
o quedarme (libre de aceptar tu ayuda),
cero,
neutro,
borroso,
congelado.
Yo creo en Dios
porque me donaste el llanto y la risa
y unos resortes para discernir:
lo luminoso de lo oscuro,
lo sonoro de lo silencioso,
lo aromático de lo pestilente,
lo dulce de lo amargo,
lo suave de lo áspero.
Yo creo en Dios
porque "a imagen y semejanza tuya"
me creaste:
pequeño dios de arcilla.
Yo creo en Dios,
Eterno Relojero.
¿Para cuántas horas diste cuerda
a este loco reloj enamorado?
Hasta que se pare este reloj,
CREO EN TI, MI DIOS.
(de la obra "hogueras eternas IV" angarmar)
jueves, 25 de febrero de 2010
LETANIA DE LA TERCERA EDAD
LETANÍA DE LA TERCERA EDAD
Cristo pobre.
Cristo doliente.
Cristo anciano.
Madre de los desposeídos.
Madre de los que necesitan amor de hogar.
Madre de la tercera edad.
Madre de los desamparados.
Madre de los jubilados.
Madre de los ancianos.
Madre de los abandonados.
Madre de los sedientos de amor.
Madre de los que necesitan "madres" con corazón universal.
Madre de los que la brújula ya no marca el norte.
Madre de los marginados por la edad.
Madre de los que son apellidados: "los carrozas".
Madre de los que han almacenado experiencia a golpe de años.
Madre del vino añejo.
Madre de los arrinconados como trastos inservibles.
Madre de los que las muchas nevadas han blanqueado sus cabellos.
Madre de los que esperan, en antesala, iniciar una vida eterna.
Madre de los que se han estancado en el otoño permanente.
Madre de los que han quemado los mejores kms. de su vida.
Madre de los que de tanto andar han perdido la memoria del paso firme.
Madre de los que no pueden pasar, solos, a nado, a la otra orilla de la vida.
Madre de los que han olvidado cómo se mece a un niño para que se duerma.
Madre de las cataratas anocheciendo la visión diáfana.
Madre de las lágrimas fáciles, a flor de ojos.
Madre de las sonrisas petrificadas en mueca de integridad.
Madre de las arrugas como surcos.
Madre de los que necesitan un corazón donde reclinar su cabeza..
Madre de los bastones, transformados en "lazarillos".
Madre de los que narran lo que han vivido y visto.
Madre de los que han olvidado la conjugación del verbo vivir en futuro.
Madre de los que necesitan que se les lea las últimas hojas del calendario.
Madre de la belleza desteñida, cuajada en abundancia de vida.
Madre de la paz, cual paloma, bebiendo en el remanso de un río.
Madre de la niñez transformada en ancianidad.
Madre de la ancianidad transformada en niñez acrisolada.
S Ú P L I C A
Te pido ¡oh Madre de la Ancianidad!
que tu corazón,
remanso de río
de limpia agua tranquila
pueda reposar este anciano:
campo arado por arrugas
su última estación de vida.
Amén.
angarmar.
Cristo pobre.
Cristo doliente.
Cristo anciano.
Madre de los desposeídos.
Madre de los que necesitan amor de hogar.
Madre de la tercera edad.
Madre de los desamparados.
Madre de los jubilados.
Madre de los ancianos.
Madre de los abandonados.
Madre de los sedientos de amor.
Madre de los que necesitan "madres" con corazón universal.
Madre de los que la brújula ya no marca el norte.
Madre de los marginados por la edad.
Madre de los que son apellidados: "los carrozas".
Madre de los que han almacenado experiencia a golpe de años.
Madre del vino añejo.
Madre de los arrinconados como trastos inservibles.
Madre de los que las muchas nevadas han blanqueado sus cabellos.
Madre de los que esperan, en antesala, iniciar una vida eterna.
Madre de los que se han estancado en el otoño permanente.
Madre de los que han quemado los mejores kms. de su vida.
Madre de los que de tanto andar han perdido la memoria del paso firme.
Madre de los que no pueden pasar, solos, a nado, a la otra orilla de la vida.
Madre de los que han olvidado cómo se mece a un niño para que se duerma.
Madre de las cataratas anocheciendo la visión diáfana.
Madre de las lágrimas fáciles, a flor de ojos.
Madre de las sonrisas petrificadas en mueca de integridad.
Madre de las arrugas como surcos.
Madre de los que necesitan un corazón donde reclinar su cabeza..
Madre de los bastones, transformados en "lazarillos".
Madre de los que narran lo que han vivido y visto.
Madre de los que han olvidado la conjugación del verbo vivir en futuro.
Madre de los que necesitan que se les lea las últimas hojas del calendario.
Madre de la belleza desteñida, cuajada en abundancia de vida.
Madre de la paz, cual paloma, bebiendo en el remanso de un río.
Madre de la niñez transformada en ancianidad.
Madre de la ancianidad transformada en niñez acrisolada.
S Ú P L I C A
Te pido ¡oh Madre de la Ancianidad!
que tu corazón,
remanso de río
de limpia agua tranquila
pueda reposar este anciano:
campo arado por arrugas
su última estación de vida.
Amén.
angarmar.
miércoles, 24 de febrero de 2010
EL SORDOMUDO
EL SORDOMUDO
Le ofrecí mi amistad,
estrechándole la mano.
El me contestó con gestos:
"Yo-quie-ro-ser-tu-her-ma-no".
Entendí perfectamente
el símbolo de su llanto.
Mariposas de los dedos
se posaron en sus labios.
Lo primero que aprendí
entre tanto garabato,
después de mucho ejercicio,
fue a decir: "sí", "no", "te amo".
Alfabeto sordomudo
en mi corazón grabado,
no pude aprenderlo entero,
se me enredaban las manos.
. . . . . . . . . . .
Lo único, que me quedó,
fue tu amistad, hermano.
angarmar.
Le ofrecí mi amistad,
estrechándole la mano.
El me contestó con gestos:
"Yo-quie-ro-ser-tu-her-ma-no".
Entendí perfectamente
el símbolo de su llanto.
Mariposas de los dedos
se posaron en sus labios.
Lo primero que aprendí
entre tanto garabato,
después de mucho ejercicio,
fue a decir: "sí", "no", "te amo".
Alfabeto sordomudo
en mi corazón grabado,
no pude aprenderlo entero,
se me enredaban las manos.
. . . . . . . . . . .
Lo único, que me quedó,
fue tu amistad, hermano.
angarmar.
martes, 23 de febrero de 2010
EL CANARIO
EL CANARIO QUE CANTA AL ALBA
(se lo dedico a todas las personas
que aman a los pájaros)
Cuando canta mi canario,
solfea el abecedario.
En una jaula dorada
se columpia mi canario.
Sube, come, baja, canta
el programa de su horario.
Cuando canta mi canario,
solfea el abecedario.
Temprano, de madrugada,
se despierta mi canario,
para cantar la alborada
y rezar su breviario.
Cuando canta mi canario,
solfea el abecedario.
Con rayos de sol se baña
mi anaranjado canario,
y si el reloj no le engaña,
repica su campanario.
Cuando canta mi canario,
solfea el abecedario.
A pesar de su prisión,
no está preso mi canario.
Lo oigo en su corazón,
cuando salmodia el rosario.
Cuando canta mi canario,
solfea el abecedario.
Se duerme al atardecer
en silencios musicales,
y, antes del amanecer,
limpia sus cuerdas bucales.
Cuando canta mi canario,
solfea el abecedario.
. . . . . . . . . .
Quisiera romper el alba
con los trinos del canario,
y rejuvenecer mi alma
marchitada en el armario.
angarmar.
(se lo dedico a todas las personas
que aman a los pájaros)
Cuando canta mi canario,
solfea el abecedario.
En una jaula dorada
se columpia mi canario.
Sube, come, baja, canta
el programa de su horario.
Cuando canta mi canario,
solfea el abecedario.
Temprano, de madrugada,
se despierta mi canario,
para cantar la alborada
y rezar su breviario.
Cuando canta mi canario,
solfea el abecedario.
Con rayos de sol se baña
mi anaranjado canario,
y si el reloj no le engaña,
repica su campanario.
Cuando canta mi canario,
solfea el abecedario.
A pesar de su prisión,
no está preso mi canario.
Lo oigo en su corazón,
cuando salmodia el rosario.
Cuando canta mi canario,
solfea el abecedario.
Se duerme al atardecer
en silencios musicales,
y, antes del amanecer,
limpia sus cuerdas bucales.
Cuando canta mi canario,
solfea el abecedario.
. . . . . . . . . .
Quisiera romper el alba
con los trinos del canario,
y rejuvenecer mi alma
marchitada en el armario.
angarmar.
lunes, 22 de febrero de 2010
EL CIEGO
EL CIEGO
(muy especialmente
para todos los ciegos
de la ONCE en España
y en el mundo entero.)
Caminas condecorado
(el pecho lleno de suerte):
"Los veinte iguales para hoy",
para que mire la gente.
Me da mucha pena y lloro,
cuando pasean sin verte
y algunos ni "buenos días",
sólo se ven en tus lentes
de cristales muy oscuros,
sin fijarse en lo que vendes.
Quiero ser tu lazarillo
y pasearte por el puente
y enseñarte la ciudad
y la plaza de los peques,
y mostrarte los estanques
(donde juegan a esconderse
las luces de mil colores
y, entre las luces, los peces).
Quiero ser tu lazarillo,
para contarte simplezas:
que el sol sale por el día
y la luna cuando anochezca.
Quiero ser tu lazarillo
y explicarte el color verde,
el rojo como la sangre,
el cielo azul celeste,
el negro como mil noches,
el blanco más que la nieve,
y proyectarte el arco iris
por las noches cuando duermes.
Quiero ser tu lazarillo
para decirte mil veces:
que no te amo por ser ciego,
que te amo, por querer verte.
angarmar
(muy especialmente
para todos los ciegos
de la ONCE en España
y en el mundo entero.)
Caminas condecorado
(el pecho lleno de suerte):
"Los veinte iguales para hoy",
para que mire la gente.
Me da mucha pena y lloro,
cuando pasean sin verte
y algunos ni "buenos días",
sólo se ven en tus lentes
de cristales muy oscuros,
sin fijarse en lo que vendes.
Quiero ser tu lazarillo
y pasearte por el puente
y enseñarte la ciudad
y la plaza de los peques,
y mostrarte los estanques
(donde juegan a esconderse
las luces de mil colores
y, entre las luces, los peces).
Quiero ser tu lazarillo,
para contarte simplezas:
que el sol sale por el día
y la luna cuando anochezca.
Quiero ser tu lazarillo
y explicarte el color verde,
el rojo como la sangre,
el cielo azul celeste,
el negro como mil noches,
el blanco más que la nieve,
y proyectarte el arco iris
por las noches cuando duermes.
Quiero ser tu lazarillo
para decirte mil veces:
que no te amo por ser ciego,
que te amo, por querer verte.
angarmar
domingo, 21 de febrero de 2010
LA ABEJA PORTERA
LA ABEJA DE ANILLOS DE ORO
(cuento un tanto triste, pero dicen:
"que no hay bien, que por mal no venga".
Para cualquier lector.)
La abeja de anillos de oro
desafinaba en el coro.
Érase un colmenar
con diez doradas colmenas.
La abeja de anillos de oro
vivía en una de ellas.
La abeja de anillos de oro
desafinaba en el coro.
La abeja de anillos de oro
trabajaba de portera,
y nadie podía salir
sin permiso de la Reina.
la abeja de anillos de oro
desafinaba en el coro.
La abeja de anillos de oro
un día no abrió la puerta.
Se quedaron sin comer
por no salir las obreras.
La abeja de anillos de oro
desafinaba en el coro.
La abeja de anillos de oro
compareció ante la Reina.
Se arrodilló toda humilde,
suplicando penitencia.
La abeja de anillos de oro
desafinaba en el coro.
La abeja de anillos de oro
fue expulsada de la celda.
La comunidad lloró
el adiós de la portera.
La abeja de anillos de oro
(ya no)desafinaba en el coro.
. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
La abeja de anillos de oro
al llegar la primavera,
fundó otra comunidad
con sus fieles compañeras.
La abeja de anillos de oro
(ya no)desafinaba en el coro.
La abeja de anillos de oro
nunca más cerró la puerta.
"Entrada y salida libre"
-dijo-, pues, YO SOY LA REINA"
angarmar
(cuento un tanto triste, pero dicen:
"que no hay bien, que por mal no venga".
Para cualquier lector.)
La abeja de anillos de oro
desafinaba en el coro.
Érase un colmenar
con diez doradas colmenas.
La abeja de anillos de oro
vivía en una de ellas.
La abeja de anillos de oro
desafinaba en el coro.
La abeja de anillos de oro
trabajaba de portera,
y nadie podía salir
sin permiso de la Reina.
la abeja de anillos de oro
desafinaba en el coro.
La abeja de anillos de oro
un día no abrió la puerta.
Se quedaron sin comer
por no salir las obreras.
La abeja de anillos de oro
desafinaba en el coro.
La abeja de anillos de oro
compareció ante la Reina.
Se arrodilló toda humilde,
suplicando penitencia.
La abeja de anillos de oro
desafinaba en el coro.
La abeja de anillos de oro
fue expulsada de la celda.
La comunidad lloró
el adiós de la portera.
La abeja de anillos de oro
(ya no)desafinaba en el coro.
. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
La abeja de anillos de oro
al llegar la primavera,
fundó otra comunidad
con sus fieles compañeras.
La abeja de anillos de oro
(ya no)desafinaba en el coro.
La abeja de anillos de oro
nunca más cerró la puerta.
"Entrada y salida libre"
-dijo-, pues, YO SOY LA REINA"
angarmar
LA PALMERA
LA PALMERA
(cuento para niñas de unos doce años
que ya empiezan a presumir. . . Final triste.
De la tristeza también se saca enseñanzas.)
La palmerita palmera
usa abanico y pulsera.
La palmerita palmera
con su talle de jirafa
luce una linda pulsera
de oro, diamantes y plata.
La palmerita palmera
con sus aires de gitana
le han regalado una perla:
aurora por la mañana.
La palmerita palmera
con su cuerpo de doncella
no necesita escalera
para beber de una estrella.
La palmerita palmera
cual una sacerdotisa
la peinan su cabellera
el aire, el viento y la brisa.
La palmerita palmera
con su frente de princesa
la viste una costurera
de verde y azul turquesa.
. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
La palmerita palmera
se ha quedado sin fortuna.
Ha perdido la pulsera
que le regaló la luna.
angarmar.
(cuento para niñas de unos doce años
que ya empiezan a presumir. . . Final triste.
De la tristeza también se saca enseñanzas.)
La palmerita palmera
usa abanico y pulsera.
La palmerita palmera
con su talle de jirafa
luce una linda pulsera
de oro, diamantes y plata.
La palmerita palmera
con sus aires de gitana
le han regalado una perla:
aurora por la mañana.
La palmerita palmera
con su cuerpo de doncella
no necesita escalera
para beber de una estrella.
La palmerita palmera
cual una sacerdotisa
la peinan su cabellera
el aire, el viento y la brisa.
La palmerita palmera
con su frente de princesa
la viste una costurera
de verde y azul turquesa.
. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
La palmerita palmera
se ha quedado sin fortuna.
Ha perdido la pulsera
que le regaló la luna.
angarmar.
sábado, 20 de febrero de 2010
LA MARIPOSA LLAMADA "ESTELA"
LA MARIPOSA "ESTELA"
(cuento para niños ya mayores:
con parábola al final.)
Mariposa de colores
columpiándose en las flores.
Érase una mariposa
con colores de acuarela,
dormitaba en una rosa
y la llamaban "Estela".
Mariposa de colores
columpiándose en las flores.
"Estela" iba y venía
como pétalo de flor;
pisaba tierra y subía
como un copo de algodón.
Mariposa de colores
columpiándose en las flores.
Al llegar la primavera,
florecieron los almendros,
y "Estela" fue la primera
en visitarlos por dentro.
Mariposa de colores
columpiándose en las flores.
Cuando "Estela" se cansaba
de volar de flor en flor,
a los prados se marchaba
a visitar el verdor.
Mariposa de colores
columpiándose en las flores.
Un niño con el pañuelo
a "Estela" cautivó.
Cayó cual pez en anzuelo,
y nunca jamás voló.
Mariposa de colores
columpiándose en las flores.
Atravesó su costado
una dorada alfiler,
y, en su último aletazo,
dejó sus colores caer.
Mariposa de colores
columpiándose en las flores.
. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
Nunca ya los violadores
se olvidarán de "Estela",
porque al matar los colores
violaron a una "Estrella".
angarmar
(cuento para niños ya mayores:
con parábola al final.)
Mariposa de colores
columpiándose en las flores.
Érase una mariposa
con colores de acuarela,
dormitaba en una rosa
y la llamaban "Estela".
Mariposa de colores
columpiándose en las flores.
"Estela" iba y venía
como pétalo de flor;
pisaba tierra y subía
como un copo de algodón.
Mariposa de colores
columpiándose en las flores.
Al llegar la primavera,
florecieron los almendros,
y "Estela" fue la primera
en visitarlos por dentro.
Mariposa de colores
columpiándose en las flores.
Cuando "Estela" se cansaba
de volar de flor en flor,
a los prados se marchaba
a visitar el verdor.
Mariposa de colores
columpiándose en las flores.
Un niño con el pañuelo
a "Estela" cautivó.
Cayó cual pez en anzuelo,
y nunca jamás voló.
Mariposa de colores
columpiándose en las flores.
Atravesó su costado
una dorada alfiler,
y, en su último aletazo,
dejó sus colores caer.
Mariposa de colores
columpiándose en las flores.
. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
Nunca ya los violadores
se olvidarán de "Estela",
porque al matar los colores
violaron a una "Estrella".
angarmar
EL NIÑO Y EL POTRILLO
MI POTRILLO SE LLAMA "LUCERO"
(este cuento se lo dedico con
un cariño muy especial a dos
niños (hermanos) muy listos
y muy buenos: Antonio y
Rodrigo De la Osa Fernández
y a todos los niños/as del mundo).
Al nacer, murió la madre.
Yo lo guardé en el granero,
le hice crecer con amor,
y le bauticé: "Lucero".
Pace las hierbas más frescas,
bebe en los abrevaderos,
y espanta a las mariposas
con el soplo de sus belfos.
Al llamarle por su nombre,
acude a trote ligero,
relincha una y mil veces,
hasta sentir en el cuello
la palmada de cariño
que le da su compañero.
Al llegar la oscuridad,
como si fuera un cordero,
se refugia en el establo,
para dormirse en el heno.
Con el primer canto del gallo
se despierta mi "Lucero",
y, antes de que salga el sol
(por lo más alto del cerro
después de peinar sus crines),
contempla su nacimiento.
. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
Me viene a despertar
con su relincho y aliento,
y los dos nos vamos juntos
a galopar con el viento.
angarmar
(Nota.- Al leer el cuento a un niño/a
expliquen las palabras posibles que
no conozcan: granero, abrevadero,
belfos, establo, heno, crines,
relincho, aliento, galopar.)
(este cuento se lo dedico con
un cariño muy especial a dos
niños (hermanos) muy listos
y muy buenos: Antonio y
Rodrigo De la Osa Fernández
y a todos los niños/as del mundo).
Al nacer, murió la madre.
Yo lo guardé en el granero,
le hice crecer con amor,
y le bauticé: "Lucero".
Pace las hierbas más frescas,
bebe en los abrevaderos,
y espanta a las mariposas
con el soplo de sus belfos.
Al llamarle por su nombre,
acude a trote ligero,
relincha una y mil veces,
hasta sentir en el cuello
la palmada de cariño
que le da su compañero.
Al llegar la oscuridad,
como si fuera un cordero,
se refugia en el establo,
para dormirse en el heno.
Con el primer canto del gallo
se despierta mi "Lucero",
y, antes de que salga el sol
(por lo más alto del cerro
después de peinar sus crines),
contempla su nacimiento.
. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
Me viene a despertar
con su relincho y aliento,
y los dos nos vamos juntos
a galopar con el viento.
angarmar
(Nota.- Al leer el cuento a un niño/a
expliquen las palabras posibles que
no conozcan: granero, abrevadero,
belfos, establo, heno, crines,
relincho, aliento, galopar.)
viernes, 19 de febrero de 2010
EL SUEÑO DE UNA HORMIGA
EL SUEÑO DE UNA HORMIGA
(cuento con final de parábola
y para adultos)
Hormiguita de hormiguero
entra y sale del granero.
La hormiguita se fue a explorar
tierras de mucho granero
y al intentar regresar,
no pudo hallar el sendero.
Hormiguita de hormiguero
entra y sale del granero.
Pobre hormiguita y sin alas,
sin poder emprender vuelo,
caminaba y caminaba
pidiendo clemencia al cielo.
Hormiguita de hormiguero
entra y sale del granero.
Pasaron las estaciones
con la rapidez de un sueño.
Se quedó sin provisiones,
sin hogar, sin pan, sin dueño.
Hormiguita de hormiguero
entra y sale del granero.
Desesperada la hormiga
cavó una fosa en la arena,
encontrándose una mina
de oro, de trigo y de avena.
Hormiguita de hormiguero
entra y sale del granero.
. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
La hormiguita despertó
y se dio cuenta del sueño,
pero del sueño aprendió:
que trabajar no es un sueño.
angarmar
(cuento con final de parábola
y para adultos)
Hormiguita de hormiguero
entra y sale del granero.
La hormiguita se fue a explorar
tierras de mucho granero
y al intentar regresar,
no pudo hallar el sendero.
Hormiguita de hormiguero
entra y sale del granero.
Pobre hormiguita y sin alas,
sin poder emprender vuelo,
caminaba y caminaba
pidiendo clemencia al cielo.
Hormiguita de hormiguero
entra y sale del granero.
Pasaron las estaciones
con la rapidez de un sueño.
Se quedó sin provisiones,
sin hogar, sin pan, sin dueño.
Hormiguita de hormiguero
entra y sale del granero.
Desesperada la hormiga
cavó una fosa en la arena,
encontrándose una mina
de oro, de trigo y de avena.
Hormiguita de hormiguero
entra y sale del granero.
. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
La hormiguita despertó
y se dio cuenta del sueño,
pero del sueño aprendió:
que trabajar no es un sueño.
angarmar
PALOMA MENSAJERA
PALOMA CON SU ALA ROTA
(cuento)
La paloma mensajera
no puede mandar mensajes,
porque tiene su ala rota
y el corazón con vendajes.
La paloma mensajera
de azul cielo su plumaje,
ensaya diariamente,
cómo reiniciar sus viajes.
La paloma mensajera
toda llena de coraje,
atraviesa el firmamento
sin miedo a flechas salvajes.
La paloma mensajera
adiestrada en espionaje,
ha cruzado las fronteras
de su patria y su linaje.
La paloma mensajera,
tal cual es, sin ambages,
se presenta al mundo entero
sola, desnuda, sin pajes.
La paloma mensajera
sin ningún aprendizaje
enseña a la humanidad,
cómo adorar el paisaje.
La paloma mensajera
solamente habla un lenguaje,
el lenguaje de los niños:
Paz a los hombres"..., la del ángel.
. . . . . . . . . . . . . . . . . . .
No metéis a la paloma,
paloma de azul plumaje,
porque sino las estrellas
llorarán la muerte de un ángel.
angarmar
(cuento)
La paloma mensajera
no puede mandar mensajes,
porque tiene su ala rota
y el corazón con vendajes.
La paloma mensajera
de azul cielo su plumaje,
ensaya diariamente,
cómo reiniciar sus viajes.
La paloma mensajera
toda llena de coraje,
atraviesa el firmamento
sin miedo a flechas salvajes.
La paloma mensajera
adiestrada en espionaje,
ha cruzado las fronteras
de su patria y su linaje.
La paloma mensajera,
tal cual es, sin ambages,
se presenta al mundo entero
sola, desnuda, sin pajes.
La paloma mensajera
sin ningún aprendizaje
enseña a la humanidad,
cómo adorar el paisaje.
La paloma mensajera
solamente habla un lenguaje,
el lenguaje de los niños:
Paz a los hombres"..., la del ángel.
. . . . . . . . . . . . . . . . . . .
No metéis a la paloma,
paloma de azul plumaje,
porque sino las estrellas
llorarán la muerte de un ángel.
angarmar
EL SILLÓN DE RUEDAS
EL SILLÓN DE RUEDAS
(se lo dedico a un amigo del alma
en su sillón de ruedas y a todos
los que necesitan de unas manos
amigas para poder contemplar
el paisaje.)
Pedaleas con las manos,
(ya sé, que está mal el verbo.
Pedalear, viene de pie,
como servicio de siervo.)
Quisiera ser el motor
incorporado en el centro,
en el centro de tu alma,
para que fueras leyendo
los periódicos del día,
novelas, poemas, cuentos.
Para que emplees las manos,
en dirigir el concierto
de tantos que caminamos
sin brújula y sin velero.
Para que apagues las luces
y enciendas los luceros.
Para que toques en guitarra
la canción del gondolero.
Para que inmpartas bendiciones
a los que en coche corremos.
Para que dirijas el tráfico
de los grandes servicentros.
No quiero ser el motor.
Quiero ser tu humilde siervo.
angarmar
(se lo dedico a un amigo del alma
en su sillón de ruedas y a todos
los que necesitan de unas manos
amigas para poder contemplar
el paisaje.)
Pedaleas con las manos,
(ya sé, que está mal el verbo.
Pedalear, viene de pie,
como servicio de siervo.)
Quisiera ser el motor
incorporado en el centro,
en el centro de tu alma,
para que fueras leyendo
los periódicos del día,
novelas, poemas, cuentos.
Para que emplees las manos,
en dirigir el concierto
de tantos que caminamos
sin brújula y sin velero.
Para que apagues las luces
y enciendas los luceros.
Para que toques en guitarra
la canción del gondolero.
Para que inmpartas bendiciones
a los que en coche corremos.
Para que dirijas el tráfico
de los grandes servicentros.
No quiero ser el motor.
Quiero ser tu humilde siervo.
angarmar
DESPEDIDA
INVIERNO, antes de que te vayas, quiero dedicarte
unos versos llenos de frío y de amistad y de cariño.
Se ha resfriado el paisaje
y de pieles se ha cubierto,
hasta el rostro se maquilla
con nieve, lluvia y con viento.
Paisaje, no te conozco
disfrazado a destiempo.
La brisa, ya no es la brisa
que se oía cual concierto.
La rosa, ya no es la rosa
que engalanaba mi huerto.
La estrella, ya no es estrella
que guiaba mi pensamiento.
No te disfraces, amigo,
que tal cual eres, te quiero:
porque comulgas con nieve,
porque juegas con el fuego,
porque al agua la acrisolas,
porque fabricas el hielo,
porque conservas las cosas,
porque has entrado en mi cuerpo.
Mi fiel amigo: EL INVIERNO
unos versos llenos de frío y de amistad y de cariño.
Se ha resfriado el paisaje
y de pieles se ha cubierto,
hasta el rostro se maquilla
con nieve, lluvia y con viento.
Paisaje, no te conozco
disfrazado a destiempo.
La brisa, ya no es la brisa
que se oía cual concierto.
La rosa, ya no es la rosa
que engalanaba mi huerto.
La estrella, ya no es estrella
que guiaba mi pensamiento.
No te disfraces, amigo,
que tal cual eres, te quiero:
porque comulgas con nieve,
porque juegas con el fuego,
porque al agua la acrisolas,
porque fabricas el hielo,
porque conservas las cosas,
porque has entrado en mi cuerpo.
Mi fiel amigo: EL INVIERNO
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