¡QUÉ ALBORADA TAN EXTRAÑA!
"Sé que estás. Te contemplo, estrella de mi abismo.
Y cuanto más me asombran las brumas de mi mismo
en más profundidades recónditas te adoro".
(a Carlos Sabat Ercasty 1887-1982)
Luz (al borde del alero
de su diáfana mirada)
ha emprendido, deslumbrada,
el revuelo del jilguero:
del espino al lindero,
del lindero a tu cabaña.
Detrás, quedó la montaña
sin luz, sin vuelo, sin canto,
con sed, con sombra, con llanto.
¡Qué alborada tan extraña!
angarmar
(Recordamos el 28 aniversario de la muerte
del poeta uruguayo en "Hogueras Eternas")
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